GI Rights Hotline

Separaciones (discharges) e información para militares

Llame al 1-877-447-4487

Antes de unirse

¿Sabe usted lo suficiente como para decidir alistarse?

Los reclutadores militares y los anuncios prometen entrenamiento de trabajo, dinero para pagar la educación universitaria, aventuras y capacidad de liderazgo. ¿Sabe usted lo suficiente como para decidir alistarse? Antes de alistarse, puede ser útil enterarse bien de lo que usted está a punto de hacer.


--La información siguiente es de las recomendaciones del Programa de jóvenes y el militarismo del Comité de Servicio de los Amigos Americanos (AFSC), adaptada de su panfleto “Do you know enough to enlist?” (¿Sabe usted lo suficiente como para decidir alistarse?) (http://afsc.org/program/youth-and-militarism-program). El AFSC ha trabajado durante años con personas que piensan en alistarse.

 

¿Alistarme me ayudará a lograr mis metas?

Hay muchos que se alistan esperando que reciban entrenamiento y experiencia de trabajo. Sin embargo, puede que la experiencia militar no le ayude a buscar un buen trabajo sino lo impida. Es posible que entrar en las fuerzas armadas no sea la mejor ni la única manera de encontrar dinero para pagar la educación universitaria o la formación profesional.

 

Antes de alistarse, entérese bien de las funciones que vaya a desempeñar, no sólo cómo se llama el puesto. Puede darse cuenta de que el trabajo no es lo que pensaba.

 

*Puede que las fuerzas armadas no le ofrezca el entrenamiento y experiencia de trabajo esperados. Puestos con títulos que suenen sofisticados a menudo son los que no requieren entrenamiento o habilidades técnicas.

 

*Muchos trabajos militares se parecen tan poco a los civiles que puede que no pueda aprovechar su entrenamiento después de salir de las fuerzas armadas o puede que tengan que entrenarle nuevamente.

 

*No se les obliga a las fuerzas armadas que lo mantengan a tiempo completo en su puesto para el cual lo entrenan ni durante todo su estancia.

 

*La cantidad de dinero para pagar la educación que se puede recibir (Post 9-11 GI Bill) se basa en la estancia en las fuerzas armadas y se necesita una separación honrosa. Dicho dinero también lleva un coste: los años de estar en las fuerzas armada, la probabilidad de un despliegue y una probabilidad más alta de recibir una herida o morir que tienen la mayoría de trabajos.

 

*The amount of military education benefits that you can receive (Post 9-11 GI Bill) is based on your time in the military and requires an honorable discharge. This money also comes at a cost—spending years of your life in the military, the likelihood of deployment, and a higher incidence of injury or death than most jobs.

 

¿Estoy intentando escaparme de mis propios problemas?

Si piensa en unirse a las fuerzas armadas para escaparse de una mala situación personal o familiar, no tenga prisa en alistarse. No tome esta decisión importante mientras está alterado, confundido, inseguro de su futuro o presionado por su familia.

 

Muchas personas acaban dándose cuenta de que sus problemas empeoran, no mejoran, durante su estancia en las fuerzas armadas. Para otras resulta que su situación familiar mejora o que después de todo, no quieren estar en las fuerzas armadas.

 

No se aliste sin estar seguro. Si cambia de opinión después, es muy difícil salir.

¿Estoy dispuesto a renunciar al control?

Si se alista, las fuerzas armadas se involucrarán en su vida durante por lo menos ocho años, entre ellos su tiempo en las reservas. Mucho puede pasar durante dichos años. Actualmente, los EE.UU. está tomando parte en los combates en cuatro países (Afganistán, Paquistán, Irak y Libia). Si está miembro de las reservas, pueden obligarle a dejar su casa, trabajo o estudios.

 

¿Y si no le gusta la vida militar? No se puede simplemente dejar las fuerzas armadas, ya que es un crimen dejar su unidad o desobedecer una orden. Puede que un reclutador le diga que se puede probar las fuerzas armadas y salir automáticamente después de seis meses si no le gustan. No es cierto.

 

No hay tal cosa como un período de adaptación en las fuerzas armadas durante el cual se puede simplemente abandonarlas.

¿Estoy dispuesto a matar … y ser matado?

Las fuerzas armadas se preparan para la guerra. En este motivo se basan todo lo que hacen.

¿Está dispuesto a matar a otra persona si se lo mandan? ¿Destruiría las casas o cosechas? ¿Ayudaría a los otros que combatan, aunque no combate usted?

 

¿Pondrá su propia vida en peligro por la causa de otra persona? Incluso algunos militares que están dispuestos a entrar en combate para defender su país se han encontrado obligados a combatir cuando creían que no era justo. Después de alistarse, no habrá opciones.

 

Si su respuesta a estas preguntas es “no”, usted no es único ni poco patriota. No tiene que alistarse para servir a su país.

 

 

¿Tengo otras opciones?

Aunque sea difícil, puede que encuentre un trabajo o asista a una escuela. Hable con los amigos o vecinos con trabajos para enterarse cómo encontraron sus trabajos.

 

Un consejero escolar, enfermero o asistente social puede tener recursos y contactos que puede usar para encontrar un trabajo o programa de entrenamiento de trabajo, conseguir dinero para pagar la educación o ayudarle con una mala situación.

 

Organizaciones, como los programas comunitarios de orientación para el trabajo, grupos religiosos y programas municipales y estatales de empleo y entrenamiento sindicales, también pueden ayudarle a encontrar un trabajo.

 

Si quiere ganar dinero para pagar la educación universitaria, encontrar aventuras o viajar, no piense que tenga que alistarse. El folleto It's My Life—a Guide to Alternatives after High School (Es mi vida: una guía de opciones después de la preparatoria) puede orientarle a las muchas opciones para pensar en los trabajos y carreras, servir a su país, viajar por el mundo y pagar el entrenamiento o la educación universitaria.

 

Si habla con un reclutador

No dependa solamente del reclutador. Los reclutadores militares son vendedores: su trabajo es “venderle” el alistamiento. Para mantenerse en su puesto y adelantar sus carreras, la mayoría de los reclutadores tienen que alistar a un número específico cada mes. Enfatizan los beneficios de las fuerzas armadas, no los problemas.

 

La decisión de alistarse afectará la vida de usted y de otros. No se dé prisa.

 

*Hable con militares recientemente dados de baja, tanto los que hayan tenido experiencias buenas como los que no, sobre los temas planteados por este sitio web.


*También hable con un consejero civil que le puede ayudar a enterarse más de las fuerzas armadas o sugerir otras opciones.


*Lleve consigo a un pariente o amigo. Hay mucho en que pensar mientras habla con un reclutador. Un pariente o amigo puede apuntar notas, hacer preguntas y cuidar a los propios intereses de usted. También lleve a un pariente o amigo si habla de la selección de puesto con un “orientador” militar en un Estación de Entrada y Procesamiento Militar (MEPS).


*Nunca ofrezca información falsa ni esconda nada. Diga la verdad sobre antecedentes penales y problemas de salud y escolares. Si miente a un reclutador, se le causará problemas al revelarse la verdad.


Si un reclutador le miente le hace mal, y en algunos casos es ilegal. Deles parte a su miembro del Congreso, la administración escolar, o The National Youth and Militarism Recruiter Abuse Hotline a 1- 877-688-6881 de cualquier reclutador que le mienta. Hacerlo protegerá a usted y a los otros.

 

Si se decide a alistarse

No firme a ningunos formularios hasta llevarlos a casa para que los revise un padre, un maestro o cualquier persona que conozca y en la que confíe. Tiene derecho a pedir tiempo para leer los formularios antes de firmarlos. Si un reclutador le presiona para que firme sin leerlo todo detenidamente, no tiene en cuenta los propios intereses de usted. Vea Sgt. Abe—the Honest Recruiter (El Sargento Abe, el reclutador sincero) para ver una descripción detallada del contrato de alistamiento.


Asegúrese que el reclutador ponga por escrito en el contrato de alistamiento todas sus promesas. Promesas orales no le protegerán a usted.

 

Averigüe si tiene que pasar un examen especial, obtener una autorización de seguridad o hacer cualquier otra cosa para conseguir el trabajo o las opciones que quiere.

 

No se olvide de sacar una copia completa de todos los papeles que firme. No dependa de una promesa de un reclutador de que le dará una copia en una fecha posterior.

 

¿Ya se inscribió en el DEP (Programa de Alistamiento Postergado)?

Si ya se ha inscrito en el Programa de Alistamiento Postergado (DEP) y le están entrando dudas, no es demasiado tarde para dejarlo. Llame a la Línea directa de los derechos de los militares a 877-447-4487. Este es un servicio gratis, sin fines de lucro y no gubernamental.