GI Rights Hotline

Separaciones (discharges) e información para militares

Llame al 1-877-447-4487

Evaluaciones psiquiátricas

Una parte de la evaluación de un miembro para una separación (discharge) puede ser mandarlo a un profesional de la salud mental. Muchos miembros nunca han visto antes a uno des estos profesionales ni han sido preguntados directamente sobre los asuntos personales. Les puede ser útil saber con qué se encontrarán durante la sesión y estar dispuesto a hablar de las afecciones y los sentimientos que suelen ser ocultados. Los miembros deben hablar de sus pensamientos personales y decir la verdad.

Hay algunas cosas de las que no se debe hablar voluntariamente con un profesional de la salud mental:

  • Cualquier cosa ilegal: no hay confidencialidad con un psiquiatra militar y puede que un psiquiatra civil decida mencionar un acto ilegal en el parte.
  • Actos homosexuales.
  • Las infracciones cometidas antes de alistarse, el consumo de drogas o el tratamiento psiquiátrico que no fueron incluidos en el archivo de alistamiento porque pueden ser motivo para un cargo de alistamiento fraudulento.
    Un miembro debe hablar de sus sentimientos, no simplemente enumerar sus quejas. Puede explicar por qué le es difícil el servicio militar, no por qué quiere salir de las fuerzas armadas. Debe enfatizar el problema y cómo le impide que desempeñe sus funciones, no su deseo de una separación. El profesional que evalúa la salud mental del miembro tiene que saber sus sentimientos, pero no le importan sus explicaciones ni lógicas ni en términos psiquiátricos.

A un miembro le puede parecer extraño un examen de la salud mental. El miembro debe responder a todas las preguntas y mostrarse dispuesto a cooperar lo más posible. Si el miembro tiene un problema particular, debe estar dispuesto a hablar de él aunque no sea preguntado explícitamente al respecto.

A veces un profesional de la salud mental puede fingir desprecio por los problemas del paciente para ver cómo éste reacciona. Puede decir “esto no me parece grave” o “creo que finja”. Si esto le pasa, el miembro puede seguir hablándole del problema y explicándole por qué es sincero. No debe abandonar el consultorio. Un psiquiatra puede preguntarle directamente sobre informaciones que puedan incriminar al miembro (por ejemplo, ¿consume drogas?). El miembro debe hablar de antemano con un consejero para saber cómo responder a preguntas como estas.

A veces el psiquiatra puede preguntar al miembro qué quiere o si quiere salir de las fuerzas armadas. El miembro puede decir que no sabe ninguna opción más que ser separado puesto que no puede seguir así. Debe insistir que los problemas son realmente serios y son un motivo por el que una separación es apropiada.